Expertos internacionales apuestan por un tratamiento multidisciplinar en el abordaje de pacientes con dermatitis atópica

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17 Sep. 2021
Expertos internacionales apuestan por un tratamiento multidisciplinar en el abordaje de pacientes con dermatitis atópica

LETI Pharma ha organizado el encuentro digital ‘La Dermatitis Atópica, una patología sin fronteras, casos clínicos’, que ha contado con dermatólogos de Latinoamérica y España.

Los especialistas han destacado la necesidad de ofrecer apoyo familiar a los afectados y a sus familias.

Expertos internacionales han apostado por ofrecer un tratamiento multidisciplinar que incluya un apoyo familiar a los pacientes con dermatitis atópica, durante un webinar organizado por LETI Pharma y los laboratorios Armstrong y Bagó con motivo del Día Mundial de la Dermatitis Atópica.

Los ponentes han coincidido en destacar la utilidad de jornadas como ésta, en la que se comparten experiencias y casos clínicos complicados que pueden ayudar a los profesionales en la toma de decisiones con los pacientes, sobre todo a la hora de escoger el tratamiento más adecuado.

Durante el encuentro digital ‘La Dermatitis Atópica, una patología sin fronteras, casos clínicos’, la doctora Angélica Beirana (México) ha explicado que la dermatitis atópica es “un proceso inflamatorio crónico multifactorial que evoluciona por brotes” y cuyas complicaciones “pueden ser muy graves”. En su opinión, el tratamiento debe ser multidisciplinar y “debe tener un acompañamiento estrecho y prolongado”. “El manejo emocional del paciente y su familia son fundamentales para mejorar la enfermedad y la calidad de vida”, ha añadido.

En la misma línea, la doctora Rosalía Ballona (Perú), jefa del Servicio de Dermatología del Instituto Nacional de Salud del Niño de Breña (Lima), ha destacado en su intervención el impacto que tiene la enfermedad “no sólo en la calidad de vida de los menores sino también en sus familias”. Además, ha señalado que “aquellos padres con factores psicológicos negativos influyen en la persistencia de la enfermedad”, que provoca “una alteración en la interacción entre padres e hijos”.

Respecto a los tratamientos, el doctor Javier Arellano (Chile) ha apostado por “definir mejor la terapia individualizada para cada paciente” porque “no todos los pacientes son iguales” y es necesario valorar “los antecedentes, las comobilidades y la posibilidad del paciente de acceder al tratamiento”.

También se ha referido a los tratamientos existentes el dermatólogo Enrique Fabián Loayza (Panamá), quien ha recomendado tener en cuenta “el porcentaje de superficie corporal del paciente afectada por los eccemas a la hora de usar corticoides”. Loayza ha señalado que “un paciente que tiene 5% de superficie corporal comprometida es un paciente que podría manejar su eccema con corticoides tópicos únicamente, mientras que en el caso de una persona que está entre el 5 y 10% de compromiso corporal el corticoide tópico solamente debería ser utilizado como un coadyuvante”. “Para un paciente que tiene más del 10% en superficie corporal total debería plantearse seriamente el uso de un tratamiento sistémico y quizás no usar corticoides tópicos", ha añadido. Asimismo, ha hecho énfasis en la importancia de la humectación de la piel de los afectados, ya que el uso de emolientes “previene la frecuencia de los brotes y disminuye las consultas”, y ha destacado la importancia de las herramientas de medición de la severidad de la patología, tanto objetiva como subjetivamente, al inicio y también durante el seguimiento.

Finalmente, la dermatóloga pediátrica Patricia Alfaro (Bolivia) ha puesto sobre la mesa casos poco frecuentes de dermatitis atópica en la población infantil causados por el síndrome de Híper IG E, una inmunodeficiencia primaria que se presenta en la etapa temprana de la vida. Esta enfermedad causa infecciones recurrentes respiratorias y cutáneas y, según la doctora Alfaro, en estos casos “es importante el manejo de las infecciones y considerar el uso de inmunoglobina cuando existe una alta sospecha diagnóstica”.

La dermatitis atópica es una condición inflamatoria crónica de la piel, que se desarrolla por una interacción entre factores ambientales y genéticos. Además, según los expertos, se asocia a todo el espectro de enfermedades atópicas como el asma, la rinitis alérgica y las alergias alimentarias, así como a otras comobilidades distintas del espectro atópico. La enfermedad evoluciona por brotes y con un tratamiento adecuado se puede controlar bien. La dermatitis atópica se inicia en un 50% antes del primer año de vida, en un 30% entre los 2 y 5 años y en un 20% después de esta edad, según los especialistas. En cuanto a la prevalencia de forma transversal en todas las edades, se estima que cerca del 15% de las personas podrían desarrollar en algún momento esta patología.

Aumento de casos en las ciudades
Los expertos aseguran que hay factores ambientales que pueden detonar la dermatitis atópica y, aunque no hay estadísticas actualizadas de todos los países, se ha detectado un aumento principalmente en ciudades urbanizadas o industrializadas, en familias pequeñas o con hijos únicos.

Según los dermatólogos, la mejor forma de controlar la enfermedad es usar preventivamente buenos emolientes y sustitutos de jabón que mantengan la barrera cutánea estable. Hay estudios que demuestran que la utilización de un emoliente adecuado y su uso continuado previene la aparición de brotes prolongando el período entre ellos; además, hay iniciativas que buscan determinar si la utilización de los mismos a temprana edad podría prevenir el desarrollo de la enfermedad.


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