Técnicas de relajación frente al estrés y la ansiedad

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Diciembre 2020
Técnicas de relajación frente al estrés y la ansiedad
Por
Ana García Gómez.

Muchas personas sufren ansiedad de manera diaria o frente a alguna situación, lo que se convierte en una sensación muy incómoda conforme vas acumulándola día tras día. Otras, por su parte, lidian con una enfermedad crónica (de mayor o menor gravedad) que les provoca estrés por saberse atados a ella para toda la vida.


Para estas personas, y para cualquiera que quiera disfrutar de momentos de paz y tranquilidad, existen diferentes técnicas de relajación que les ayudarán física y mentalmente. Hay multitud de opciones, normalmente gratuitas o de muy bajo coste, que no presentan riesgos para la salud al practicarlos. Yoga, taichí, meditación… incluso puede incluirse en nuestras rutinas el CBD como ayuda para la relajación.

Te invitamos a conocer algunas técnicas sencillas y comenzar a disminuir el estrés en tu vida y mejorar tu estado de salud.

Beneficios de la relajación
La práctica de cualquiera de las técnicas de relajación que existen conlleva multitud de beneficios. Te enumeramos alguno para que te animes a probar con tu favorita:

• Aumento de la confianza en uno mismo para enfrentarse a diversos problemas.
• Mejora de la calidad del sueño, disminuyendo el cansancio y la fatiga durante el día.
• Mejora de la concentración y el estado de ánimo.
• Disminución de los estados de ira, estrés y frustración.
• Disminución de la presión arterial y la tensión muscular.
• Mejora del flujo sanguíneo y de la frecuencia cardíaca.
• Normalización de los niveles de azúcar en sangre.
• Mejora de la digestión.
• Normalización de la frecuencia respiratoria.

Esto son solo algunos ejemplos de lo que conseguirás con la relajación; beneficios que se verán aumentados si además afrontas el día a día de manera positiva: administra bien el tiempo, haz ejercicio, duerme suficiente, sonríe más a menudo…

Tipos de técnicas de relajación
Muchos profesionales de la salud pueden enseñarte diferentes técnicas de relajación, pero también puedes aprender algunas por tu cuenta investigando un poco. Lo más importante es centrar tu atención, concentrarte en tu propio cuerpo y mantenerlo como una rutina diaria para ver sus beneficios.

• Relajación autógena: “Autógena” quiere decir “que viene de dentro”, por lo que esta técnica requiere que tengas una conciencia corporal completa. Visualiza imágenes relajantes y concéntrate en relajar tu respiración. Prueba a sentir diferentes sensaciones en distintas partes del cuerpo, una por una.

• Relajación muscular progresiva: Para esta técnica debes focalizarte en tus grupos musculares. Uno a uno, ve tensándolos y destensándolos, con cuidado para no lesionarte. Irás descubriendo la diferencia entre un estado y otro y apreciarás los momentos de relax. Trabaja con tus músculos en orden, de arriba abajo o viceversa. Contrae el grupo muscular durante 5 segundos y relájalo otros 30.

• Visualización: Con esta técnica, lo ideal es formar imágenes mentales de lugares idílicos, pacíficos y tranquilos. Una playa, la montaña, o una tarde frente a la chimenea; para luego tratar de sentir los elementos de esa escena: el calor, la brisa, las olas…
Además de estas tres, existen muchas otras formas de relajarte como la respiración profunda, la biorretroalimentación, la hidroterapia; o los antes mencionados taichí, yoga o meditación. Busca información y haz lo que mejor te funcione, prueba hasta que estés cómodo con tu forma de relajarte.

No lo dejes a un lado, estas técnicas requieren práctica pero te ayudarán a sentirte un poco mejor cada día. Sé paciente y disfruta del camino, no de la meta.